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Joan Valencia - "Paseo por la Borgoña" 8 de Noviembre de 2007 |
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Cella Vinarium comenzó los actos, que culminarán el próximo sábado 17 de noviembre con el II Salón del Vino de Pamplona, de la manera más elegante y glamurosa posible: con la cata de cuatro borgoñas blancos y con un fin de fiesta a base de buen champán francés, Billecart Salmon.
Quien afirme con rotundidad conocer bien la Borgoña y sus vinos miente, a sabiendas, y resta categoría personal. Pero, si por el contrario, se habla con humildad y conocimiento, de esa atomizada y parcelada región, mosaico de múltiples denominaciones, la reunión puede acabar de manera exitosa. En Borgoña hay
multitud de productores, de propietarios, de viñedos, de viñedos dentro
de viñedos, por lo que conseguir una muestra representativa que sea
capaz de describir someramente lo que surge de aquella tierra es empresa
más que complicada. Por hacernos una pequeña idea de su distribución geográfica, la Borgoña se divide en seis regiones. Viajando los 300 km que ocupa de de Norte a Sur, Chablis y Yonne aisladas al noroeste, mientras que las cinco restantes bordean la meseta borgoñona, a la entrada del amplio Valle del Saona. Primero Côte D´Or, donde descubrimos la Côte de Nuits y la Côte de Beaune, con Meursault y Puligny donde están los mejores vinos blancos, luego Hautes Côtes, seguimos a Côte Chalonnaise, bajamos a Mâconnais, Mâçon donde se produce el Poully-Fuisse y terminamos en Beaujolais. Cada región de Borgoña muestra su propio terruño o suelo: arcilloso, granito o calcáreo, laderas bien orientadas de pendientes suaves que se adaptan perfectamente al clima fresco.
Los aficionados a estos vinos aprenden a detectar las notas de mantequilla y pan tostado en el borgoña blanco criado en roble, habituales en Côte d´Or. Los blancos de sencillos (Bourgogne AOC, vinos de Mâçon, de Chablis,…) no pasan casi nunca por barrica y deben tener unos aromas limpios sin exceso de acidez, que permitan ofrecer recuerdos a miel y frutas. Los mejores blancos ganan complejidad y concentración al envejecer apareciendo matices de avellana y miel. Los vinos catados fueron: Droin Chablis 06. Genérico pero rotundo. Fresco, floral. Notas de hierba fresca, heno, anisados. Le Château Le Puligny Montrachet 04. Un village fantástico. Boca amable y de excepcional largura. Puligny-Montrachet 1º Cru Les Chalumeaux 04. Frescura y calidez para acercarnos al sur. Deux Montille Mersault Les Casse Tetes 04. Flor y mantequilla. Mucha frescura con matices especiados. Goloso, sedoso, y corpulento. Excelente comienzo para unas actividades que nos seguirán acompañando la próxima semana.
Más información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Borgo%C3%B1a http://www.vinos-fr.com/bourgogne/
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