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Bodegas Ramón Bilbao 13 de Noviembre de 2007 |
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Como aperitivo al II Salón del Vino de Pamplona, Bodegas Ramón Bilbao reúne en Cella Vinarium al Club de Sumilleres de Navarra, con participación de nuestros socios, por supuesto, para celebrar una cata vertical de Mirto.
Esta bodega afincada en Haro, Rioja Alta, se mueve en el mercado con sus vinos clásicos y no tan clásicos, donde este Mirto es la clara expresión de las nuevas tendencias, de vinos con gran personalidad y marcado carácter. Vino especial hasta en su vinificación. Exhaustiva selección, fermentación en tino de roble, maloláctica en barrica, batonage, crianza de 24 meses en barrica francesa tipo Allier, con tostados muy particulares, y embotellado sin clarificación ni filtración. Como dicen en su casa, un “vino con corazón”. La cata fue
dirigida por Javier Gómez, enólogo de la casa y A las 19 horas de la tarde del martes 13 de noviembre las cinco añadas seleccionadas para la cata esperaban el comienzo con ansiedad. Cada una de las botellas había estado esperando este momento durante largo tiempo y hoy era el día indicado para demostrar el por qué de un gran vino. El orden establecido para este particular evento comenzaba con la representante de la vendimia de 1999 para terminar con la de 2004, pasando por 2000, 2001 y 2002. En el 2003 la bodega decidió no elaborar Mirto pues consideró que la cosecha no reunía las condiciones de calidad mínimas. Antes, para abrir boca, se degustó Mar de Frades 06, albariño del Valle de Salnés, fresco, untuoso y aromático. Siguió Mar de Frades 07, recién salido del depósito. Con gracia y turbidez nos recordó que era uva hace dos meses. Para dar entrada a los Mirtos nos presentaron un Ribera, con potencial, el Cruz de Alba 04.
Mirto 1999: Tímido al inicio. Aromas terciarios (cueros, animales, tabaco, especias, hojarasca). Ligera oxidación en nariz. Fruta madura, alicorada. Buena acidez. Bonita evolución. Cálido. Mirto 2000: Menos evolucionado. Balsámico. Mineral, mina de lápiz. Tostados, caja de puros, madera de cedro. Acidez alta. Goloso y largo. Mirto 2001: El más elegante de la tarde. Fruta madura. Chocolates, cacaos, tabaco. Boca muy fina. Complejo. Excelente frescura. Mirto 2002: Aromático, regaliz, fruta madura, torrefactos. Sabroso y amplio. Algo tánico. Mirto 2004: Gran intensidad aromática, fresco en nariz. Goloso de amargoso final. Buena acidez y escasa tanicidad para su edad. Cella Vinarium continúa su línea ascendente en la convocatoria de eventos a favor del vino y para los buenos aficionados. Buena acogida por parte de los socios con comentarios muy positivos hacia la bodega jarrera y su Mirto. Y aún nos queda, antes del sábado, Fernando Rémirez de Ganuza y Andrés Proensa. ¡Ven, que no te lo cuenten!
Más información:
http://www.bodegasramonbilbao.es/
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