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El viernes y el sábado en Cella
Vinarium se
organizó una feria de vinos jóvenes, los 2007, que
demostró gozar de una muy buena salud enológica y cuyos
vinos representados contaron con la aprobación del
público asistente.
Fueron 24 las referencias elegidas,
después de desechar el representante de Ribera del Duero
que demostró tener una nariz tan fea y peculiar como la
del Barden.
Bajo mi humilde opinión, así se
comportaron cada uno de los jóvenes vinos.
Vallobera Blanco Viura 2007.
Muy varietal. Excelente ejemplo de una variedad no
excesivamente aromática pero que quien la entiende
extrae de ella notas deliciosas. Matices anisados, de
hinojo, sobre un fondo de fruta blanca y levemente
cítrica. Sabroso, con volumen. Sólo para quienes saben
que hay vida al otro lado del Chardonnay.
Ágora Lágrima 2007. Airén y
verdejo de Valdepeñas. Una sorpresa para los sentidos.
Nada que ver entre nariz y boca. Serio en la primera y
divertido en la segunda. Fresco frente a dulce.
Aromático, vivaz y equilibrado. Para compartir.
Palacio de Menade verdejo 2007.
Llegado de Rueda empieza a crear adictos y a convencer a
quienes de esa denominación solo conocen dos marcas. Muy
del tipo de la variedad pero con la diferencia de la
alegría, la frescura y la no empalagosidad. Nada
perfumado lo que invita a repetir el trago. Hermano
pequeño del laureado V3.
Palacio de Menade Sauvignon
Blanc 2007. También de Rueda y hermano pequeño del
Saxum. Más tropical pero con frescura y una elegancia
bien definida. Explosivo en nariz y amplio en boca.
Castillo de Monjardín Chardonnay
2007. Frescura y dulzura en armonía. Notas cítricas
y de manzana verde. Paso ligero, vivo y alegre.
Inurrieta Orchidea 2007. Al
fin, en la etiqueta, elaborado con Sauvignon Blanc.
Excelente nariz tropical en una boca amable y limpia.
Esplendido por dar tanto por tan poco.
Care Chardonnay 2007. El más
solicitado de los chardonnays. Elegante y complejo en
nariz y muy sápido y carnoso en boca. Fruta muy sana,
limpia, y un toque especiado cautivador. Se acabaron
todas las existencias de la tienda.
Fortius Chardonnay 2007.
Maduro, en exceso, donde los matices tropicales y la
manzana amplifican su dulzura. Anisados. Nariz intensa,
boca golosa.
Do Ferreiro 2007.
Embotelladas dos docenas de botellas para el evento
demostró todo su potencial sin estar en sus mejores
condiciones. Deliciosamente aromático, fresco e intenso.
La fruta muestra toda su pureza junto con matices
florales. Muy expresivo con un largura para regalar. Sin
duda es el albariño, con mayusculas. Esta semana llega a
Navarra.
Valdelares Rosado 2007.
Tempranillo, Cabernet y Merlot. Sorprende su nariz
franca y su boca golosa. Sin hacer ruido fue reconocido
por los paladares bien entrenados.
Urabain Rosado 2007.
Elaborado con Merlot se muestra fresco y amplio en boca.
Notas amargas, dulces y acidas. Carácter propio.
Inurrieta Mediodía 2007.
Glicérico. Basta con fijarse en su caída en la copa.
Nariz plena de frutas rojas. Boca untuosa, algo pesada.
Muy atractivo a la vista.
Emergente Rosado 2007.
Garnacha y Cabernet. Curiosa, e incomprensible,
evolución prematura en el color y en sus aromas. Boca en
la misma línea.
Castillo de Monjardín Rosado
2007. Fresco y elegante. Amable en boca. Notas de
hierbas aromáticas y especias.
Care Rosado 2007.
Tempranillo y Cabernet. Como su hermano blanco, presenta
similar comportamiento. Glicérico, carnoso y sabroso.
Color intenso, irresistible.
Pago del Vicario Petit Verdot
2007. Nariz golosa y boca equilibrada. Fresco y
divertido. Lo recordaba más intenso en mis anteriores
reuniones, más gominolo y floral. Es la grandeza de las
diferentes añadas.
Beaujolais Bouchard Ainé&Fils
2007. Variedad Gamay. Muchas chucherías en nariz
pero en boca excesivamente insulso, plano, aburrido,
vacío. Produce tristeza comprobar lo dicharachero que es
en aromas y lo aburrido en sabores.
Quaderna Vía 2007.
Maceración carbónica. Tempranillo. Notas varietales a
regaliz, ciruelas y algún frutillo rojo. Amable y
gustoso en boca.
Vallobera Tinto 2007. Otro
maceración. Para mi es el sabor a vino. Sin chuches, ni
aromas tropicales. Elaborado con tempranillo se muestra
agradable y sabroso en boca. Fresco al paladar no
resulta nada empalagoso. Elegante apunte de carbónico.
Primero de Fariña 2007.
Tinta de Toro. Catado hace dos meses, lo recordaba más
penetrante. En nariz atractivo, amable en boca. Pulido,
sedoso. Perdiendo frescura.
Erre Punto 2007. El nuevo
estilo de maceración. Campeón de campeones. Chucherías,
notas tropicales, plátano, piña y yo que se más. Rotundo
en sus afirmaciones. Intenso en nariz, amplio y goloso
en boca. Y largo no, largísimo. Pleno de aromas y
sabores.
Urabain tinto 2007. Cabernet
y Tempranillo. Fruta sobre un fondo de pimiento. Boca
gustosa y largura notable.
De 2. Mencia del Bierzo.
Embotellado y etiquetado para el evento. Recién llegado
por transporte urgente. Delicioso en aromas y potente en
intensidad, aun sabiendo que una semana de reposo
calmará toda su fogosidad. Mencía amable con gran carga
frutal.
Canforrales Clásico 2007.
Tempranillo. Desde La Mancha con amor. El
superespléndido. Nariz atractiva e intensa. Boca amable,
redonda, sabrosa y amplia. Nadie quedo impasible ante
tal fenómeno.
Hemar 2007. Tempranillo. Le
damos unas semanas de vacaciones para que se recupere
del estrés del embotellado. Sin opinión hasta próxima
cita.
Bonita reunión con el objetivo
cumplido.
La Guarda de Navarra recomienda
este tipo de eventos para poder ampliar la memoria
enológica y para encontrar nuevos candidatos a una
posible compra.
¡Veinticuatro vinos, uno para cada
hora del día!
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